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Según un estimado reciente, más de 15 millones de niñ@s están expuestos a violencia doméstica en sus casas en los EEUU. Much@s otr@s son víctimas directas de abuso de menores. Según las estadísticas, la mitad de est@s niñ@s son hombres. Esto significa que hay millones de hombres en EEUU (y alrededor del mundo) que han sido traumatizados por el terror de la violencia. Un porcentaje de estos hombres se convierte en perpetradores, pero no la mayoría. A pesar de que a los hombres y a los niños se les enseña a no contar historias de vulnerabilidad y a ocultar la mayoría de sus sentimientos, es muy importante que los hombres que han presenciado o sufrido violencia hablen al respecto. Mientras más hombres compartan sus historias, otros hombres seguirán su guía. Así es como se crea un movimiento pues nadie sería mejor luchando contra la violencia que los sobrevivientes de abuso directo e indirecto. 
 
Aquí hay algunas cosas que usted puede hacer:
 
  • Antes de compartir su historia, puede ser de ayuda comenzar un viaje de autorreflexión y sanación. La mayoría de las personas que han sido expuestas a violencia pueden beneficiase de recibir ayuda y apoyo de una persona entrenada en comprender el impacto del trauma. Esta puede ser una persona de confianza en la comunidad, como un pastor, o puede ser alguien que trabaja como consejer@ o terapeuta. Como parte de recibir ayuda, es importante desarrollar un plan de seguridad emocional, en caso de que el trauma del pasado sea estimulado por circunstancias del presente. Puede ser doloroso y difícil lidiar con la violencia que presenciamos o experimentamos en nuestra vida, y es de ayuda tener apoyo para poder lidiar con el pasado y vivir bien en el presente. 
  • Si se siente seguro, comparta con amig@s cercan@s parte de su historia. Esto les puede ayudar a comprender la gravedad del problema. También, si decide interrumpir una broma o comentario inapropiado, no hay nada más poderoso que contar una historia en primera persona. Por ejemplo, usted puede decir: “así es como mi papá trataba a mi mamá y me duele oír esto”. 
  • Si usted estuvo expuesto a abuso cuando era niño y está en proceso de sanación, considere compartir su historia con una audiencia más grande, ya sea escribiéndola o hablando en un evento. Este no es un proceso fácil y solamente debe ser intentado si tiene un fuerte apoyo durante el proceso de “revelar su identidad” como sobreviviente. El apoyo puede provenir de la familia, amig@s o profesionales.
El proyecto Historias de Hombres que se presenta en la sección de herramientas y materiales es un programa que invita a los hombres a compartir sus historias para promover concientización en sus comunidades. 
 
 Una guía para oradores/as públic@s ha sido desarrollada por el Centro Nacional de Recursos contra la Violencia Doméstica en varios idiomas para ayudar a sobrevivientes que quieren compartir sus historias.