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mujeres latinas ha experimentado violencia

 

 

Mientras el número de los estudios que examinan la violencia causada por la pareja íntima (IPV, por sus siglas en inglés) en la población latina está aumentando, la investigación sobre este tema continúa siendo limitada en cantidad y amplitud. Hemos compilado lo que consideramos es la información más actualizada sobre este tema y la resumimos a continuación.

La Prevalencia y Ocurrencia de Violencia en la Pareja Íntima

Las estadísticas nacionales sobre la experiencia de violencia en la pareja íntima entre mujeres en Estados Unidos varía en dependencia de la investigación y los métodos diferentes empleados para recopilar información (ej. Entrevistas realizadas por teléfono vs. en persona), las preguntas específicas que se hicieron (ej. la cantidad de actos de violencia vs el contexto en el cual ocurrió la violencia) y las condiciones socio/comunitarias bajo las cuales el estudio se llevó a cabo (ej. nuevas leyes de inmigración); son todas variantes que afectan los resultados de un estudio investigativo. En el caso de los/as latinos/as, el idioma en el cual se realiza el estudio (incluso el empleo de diversas variantes del idioma español) también puede afectar los resultados. A continuación, presentamos algunos de los datos informativos más recientes publicados en referencia a la prevalencia de violencia en la pareja íntima, entre poblaciones latinas en los Estados Unidos. Es importante, no obstante, recordar que estos resultados deben tomarse en relación con el contexto de lo planteado anteriormente y que los mismos pueden presentar ciertas limitaciones en la información que representan.

63%

de las mujeres victimizadas ha experimentado más de una victimización

  • Aproximadamente 1 de cada 3 latinas (34.4%) experimentará violencia en la pareja íntima* en algún momento de su vida y 1 de cada 12 latinas (8.6%) ha experimentado violencia en la pareja íntima en los últimos 12 meses[1].
  • Esta tasa es aproximadamente la misma observada entre mujeres de otras razas/grupos étnicos.  De hecho, un estudio reciente encontró que no existe una diferencia significativa entre los diferentes grupos raciales, una vez que el estatus socioeconómico se hubo tomado en cuenta[2,3].
  • La paradoja del inmigrante plantea que las tasas de victimización son más bajas entre personas inmigrantes que entre personas no inmigrantes[4-6]. La evidencia en este terreno continúa acumulándose. Por ejemplo, un análisis reciente de 41 estudios investigativos también halló evidencia de un menor número de casos de violencia en la pareja íntima reportados entre latinas inmigrantes, al compararse con la cantidad de casos reportados entre latinas nacidas en EE.UU.[7]
  • Las tasas reportadas de violencia en la pareja íntima fueron más bajas entre inmigrantes mexicanas (13.4%) que entre mujeres de ascendencia mexicana nacidas en Estados Unidos (16.7%)[8].
  • Estas diferencias se comportan de forma similar en otros estudios que examinan los resultados relacionados con la salud mental y física[9], los logros escolares[10] y el abuso de sustancias adictivas[11]. Esta fuerza increíble presente en grupos inmigrantes a pesar de los retos socio-económicos que con frecuencia enfrentan, ha sido nombrada con el término paradoja del inmigrante[12].  También se observan diferencias entre los/as latinos/as dependiendo de su país de origen y nivel de aculturación; a más años vividos en EE.UU., más pobres son los resultados en cuanto a la salud. Esta obvia naturaleza protectora de ser inmigrantes es el tema de varios estudios actuales.[9,10].
  • Las mujeres inmigrantes (incluyendo las latinas) casadas, eran más propensas a experimentar violencia en la pareja íntima, que mujeres inmigrantes que no estaban casadas [13].
  • En una muestra de más de 300 latinas embarazadas, se reportó violencia en la pareja íntima durante el embarazo, con un 10% del total de la muestra reportando abuso físico y un 19% reportando abuso emocional[14].
  • Además, un 26% de las madres latinas con hijas/os en edad pre-escolar reportaron abuso en la pareja íntima en su relación actual o en la última relación que tuvieron [15].
  • Estudios realizados con latinas/os residentes cerca de la frontera con México encontraron que un 37.5% habían experimentado violencia en la pareja íntima en el transcurso de sus vidas[16].
  • En una muestra nacional[17], 41% de las madres latinas involucradas en el sistema de bienestar infantil (child welllfare) y cuyas/os hijas/os permanecieron en el hogar reportaron haber experimentado violencia en la pareja íntima en sus vidas, un 33% de las cuales la había experimentado durante los 12 meses previos, de las cuales un 27% reportaron haber sufrido violencia íntima fuerte. Las madres latinas nacidas en EE.UU. sufrieron episodios más frecuentes de violencia durante los 12 meses previos, en comparación con madres latinas inmigrantes (5.59 vs. 2.72).

La Violencia en la Pareja Íntima a menudo incluye abuso económico o financiero y coerción sexual y reproductiva; y puede ocurrir paralelamente con otras maneras de abuso, por ejemplo:

  • Un estudio de 2,000 latinas encontró que 63.1% de las mujeres que identificaron haber sido victimizadas en algún momento de sus vidas (ej. formas de victimización interpersonal entre las que se pueden encontrar el acecho, la agresión física, el asalto con arma, la agresión física durante la niñez, las amenazas, la agresión sexual, intentos de agresión sexual, etc.) reportaron haber experimentado más de una victimización, para un promedio de 2.56 victimizaciones [18].
  • Una muestra de latinas a lo largo del país que examinó las formas de victimización como la agresión física, la violencia sexual, el acoso, las amenazas de victimización y presenciar violencia; encontró que más de la mitad de las mujeres encuestadas (53.6%) reportaron haber sido victimizadas al menos una vez en el transcurso de sus vidas; y aproximadamente dos tercios (66.2%) de esas mujeres habían sido victimizadas más de una vez.[19].
  • Entre 362 lastinas que buscaban servicios de planificación familiar, alreadedor de la mitad (51%) había experimentado violencia en la pareja íntima y un 34% reportó haber sufrido coerción reproductiva[20]. Otros estudios también han reportado un vínculo entre la violencia en la pareja íntima, la coerción reproductiva[21] y embarazos no planeados/no deseados[22] entre sobrevivientes latinas. De hecho, un estudio encontró que un 21% de latinas embarazadas experimentaron tanto coerción reproductiva como violencia en la pareja íntima, incrementando el riesgo para ellas de un embarazo no planeado/no deseado[21].
  • Las investigaciones están comenzando a documentar violencia en la pareja íntima de naturaleza económica o en relación con el trabajo entre personas latinas. Para sobrevivientes latinas, la violencia en la pareja íntima de naturaleza física y sexual ocurrió paralelamente al abuso económico[23]. El control económico, ej: cuando la persona abusiva controla o limita el acceso a recursos, fue la forma más común de abuso económico.
  • El sabotaje económico, por ejemplo, cuando el abusador interfiere con el empleo de su pareja fuera de la casa, ha sido también documentado. Un estudio reportó estrategias abusivas como vigilar a la persona abusada en el lugar de empleo, acosarla en el lugar de empleo y tácticas para perturbar/interrumpir su desempeño laboral. Se encontraron también tácticas específicas experimentadas por latinas/os; por ejemplo, impedirles acceso a la licencia de conducir, mentirles sobre acuerdos relacionados con el cuidado de los/as niños/as y enviar temporalmente a su pareja al país de origen[24].

*El Centro para al Control de las Enfermedades (Centers for Disease Control, CDC) incluye en sus estimados de violencia en la pareja íntima la victimización física, sexual y el acoso.